Coqonut se posicionaba como una de las primeras aplicaciones cripto en francés, pionera en un sector emergente. Sin embargo, la empresa afrontaba un reto considerable: convencer a un público en gran medida desconfiado hacia las criptomonedas y los nuevos servicios financieros digitales.
El sector cripto arrastraba una imagen compleja y a veces turbia, lo que levantaba una barrera psicológica importante entre los usuarios potenciales. Sin una labor previa de divulgación, la mayoría de los interesados abandonaba antes incluso de comprender las oportunidades reales de la plataforma.
Como pionera francoparlante, Coqonut tenía la responsabilidad de democratizar el acceso a las criptomonedas y, al mismo tiempo, transmitir seguridad y legitimidad. Lo que estaba en juego era claro: transformar la desconfianza en confianza y la complejidad percibida en facilidad de uso.
WEBRIM desarrolló una animación pedagógica que combina divulgación y confianza:
La animación pedagógica permitió a Coqonut superar las barreras de adopción y consolidar su credibilidad en el mercado cripto francoparlante. En pocos meses, la aplicación logró formar y convertir a un público inicialmente reticente.