Quiere rehacer su sitio. Su primera pregunta es el precio. Es normal, y también es la mala pregunta para empezar. El coste de rehacer un sitio no significa nada mientras no se sepa lo que el sitio debe aportarle. Estas son las horquillas reales del mercado, las variables que las multiplican por cinco y los casos en los que una reconstrucción completa no se justifica.

«Cuánto cuesta» es la mala primera pregunta

Un sitio no es un gasto de decoración. Es una herramienta que debe producir un resultado medible: solicitudes de presupuesto cualificadas, ventas, citas concertadas. Mientras ese resultado no esté cifrado, cualquier precio parece demasiado caro.

La buena pregunta de apertura no es, por tanto, «cuánto cuesta rehacer un sitio». Es «qué debe conseguir este sitio que el actual no consigue». De esa respuesta se deriva el alcance del proyecto. Y del alcance se deriva el precio, no al revés. Una reconstrucción que duplica sus solicitudes de presupuesto no tiene el mismo presupuesto que un simple refresco visual, aunque las dos se parezcan a «rehacer el sitio».

El briefing antes del briefing. La mayoría de los directivos nos llaman para «rehacer el sitio». Nueve veces de cada diez, el problema no es el sitio entero: es un punto preciso donde los visitantes se descuelgan. Antes de pedir un presupuesto a nadie, hágase mostrar, pantalla por pantalla, dónde abandonan hoy sus visitantes. Un proveedor incapaz de responder a esa pregunta le venderá una reconstrucción completa que quizá no necesite.

Billetes, calculadora y cuaderno de cálculos, el presupuesto de un proyecto

Las horquillas reales en 2026

El mercado muestra precios muy dispersos. Estas son referencias cifradas, atribuidas a su fuente, para situar su proyecto.

El sitio de presentación

Según el comparador Codeur, un sitio de presentación sencillo se sitúa entre 500 y 2000 euros (verificado el 30 de mayo de 2026). Rehacer este tipo de sitio se mantiene en la misma horquilla cuando el contenido existente es reutilizable: se parte de una base, no se crea todo desde cero. Es la gama de entrada, adecuada para una presencia profesional limpia, pero sin una lógica de conversión avanzada.

El proyecto según el proveedor

El mismo pliego cambia de precio según quién lo realice. Según la agencia Radiank, cuente entre 1500 y 5000 euros con un autónomo, y entre 6000 y 25 000 euros en agencia (verificado el 30 de mayo de 2026). La diferencia no mide la calidad del resultado. Mide el alcance cubierto y la coordinación: un autónomo entrega rápido una necesidad bien encuadrada, una agencia absorbe la coordinación de varios oficios (diseño, desarrollo, contenido, a veces vídeo) en un solo calendario.

La reconstrucción estratégica multilingüe

Más allá del sitio de presentación, en cuanto hace falta una lógica de conversión, varios idiomas con calidad nativa y un encuadre previo, el alcance se amplía, y el precio con él. Pero un alcance más amplio no significa la parte alta de la horquilla de agencia: todo depende de la base de producción del proveedor. Desconfíe, además, de toda agencia que anuncie una tarifa antes de haber visto su objetivo. Estas son nuestras referencias.

En Webrim: nuestras horquillas, publicadas

En lugar de remitir a cada uno a un presupuesto opaco, publicamos referencias. El precio parte de una base y sube según el alcance.

  • Sitio de presentación: desde 500 €. Un sitio de 8 páginas bilingüe, con blog y SEO, se sitúa entre 1200 y 1750 €.
  • Sitio de comercio electrónico: desde 1500 €. Quince páginas, pago, multilingüe y área de socios: entre 3150 y 4550 €.
  • Sitio a medida: desde 3000 €, según las funciones y las integraciones.

Compare esas cifras con la horquilla de agencia citada más arriba (6000 a 25 000 euros). La diferencia no se paga en calidad: un solo equipo trilingüe, una base de producción optimizada y el mismo cuidado desde el encuadre hasta la medición. Es la agencia integrada sin los costes de estructura de una gran agencia.

Lo que hace variar de verdad el precio

Tres variables explican casi toda la diferencia entre un presupuesto de 3000 euros y uno de 20 000 euros.

  • El alcance funcional. Un sitio con un formulario de contacto no tiene nada que ver con un embudo de comercio electrónico, un área de cliente o un sistema de reservas. Cada función añade desarrollo, pruebas y mantenimiento.
  • El número de idiomas. Cada idioma producido con calidad nativa, no en traducción automática visible, añade contenido que redactar, integrar y mantener. Tres idiomas no es un sitio multiplicado por tres, pero nunca es gratis.
  • La parte de estrategia previa. Un presupuesto de pura ejecución cuesta menos al principio, y luego se recupera en las modificaciones cuando nadie ha encuadrado el objetivo. Un encuadre serio tiene un coste visible, y evita el coste invisible de un sitio que no sirve para nada.
  • El nivel de personalización y las integraciones. Conectar el sitio a su CRM, a una solución de pago o a su herramienta de facturación convierte un sitio de presentación en una herramienta de trabajo. Es útil, y se factura.

El briefing antes del briefing. Un precio de saldo sin alcance escrito no es una ganga. El presupuesto barato siempre se recupera en las modificaciones, o en lo que falta el día del lanzamiento. Exija un alcance detallado antes de comparar dos precios: de lo contrario compara dos cosas distintas.

Cuándo no se justifica una reconstrucción completa

A veces rehacer todo el sitio es un derroche. Si sus visitas son correctas pero nadie convierte, el problema rara vez es el diseño global. Es una pantalla precisa: el formulario, la página de contacto, el embudo de pago. Reparar esa pantalla cuesta una fracción de una reconstrucción completa, y a menudo produce más resultados.

Una ONG nos confió un día que quería rehacerlo todo porque «el sitio no trae donaciones». Al mirar las cifras, el sitio recibía visitas correctas. La donación fallaba en una sola pantalla, en móvil, porque el módulo de pago no estaba adaptado al teléfono. Rehicimos ese camino, no el sitio. El coste fue irrisorio frente a una reconstrucción completa.

Entre lo que se vende y lo que es cierto. Una agencia seria le dirá a veces que no rehaga su sitio. Si una reconstrucción no cambia un objetivo de negocio medible, guarde su presupuesto para lo que cuenta. Facturamos reconstrucciones, pero preferimos una recomendación honesta a un proyecto que no servirá para nada.

Agencia, autónomo o interno: lo que el precio cubre de verdad

La buena elección depende de una variable sencilla: la regularidad de su necesidad.

Para una necesidad puntual y bien encuadrada, un autónomo competente suele ser la mejor relación precio-rapidez. Para un proyecto que combina varios oficios y exige una coherencia de conjunto, una agencia evita la coordinación agotadora de tres o cuatro proveedores separados. Para un flujo continuo de producción, se plantea la cuestión de internalizar.

Sobre este último punto, una referencia útil. Según la Fédération Française de la Communication, citada por la agencia Native Conseil, un puesto de responsable de comunicación interno cuesta de media 48 000 euros al año, cargas incluidas (verificado el 30 de mayo de 2026). Una reconstrucción externa representa una fracción de ese importe, para una necesidad puntual. El arbitraje no es «caro o barato», sino «regular o puntual».

Preguntas frecuentes: rehacer un sitio web

¿Cuánto tiempo lleva rehacer un sitio? Según Radiank, cuente de 4 a 6 semanas con un autónomo y de 8 a 16 semanas para un proyecto de agencia (verificado el 30 de mayo de 2026). El plazo depende sobre todo de la rapidez de sus respuestas y de la disponibilidad de su contenido.

¿Hay que pagar un anticipo? La práctica habitual es un anticipo al inicio y después un pago escalonado por etapas (encuadre, maquetas, publicación). Un proveedor que pide la totalidad por adelantado, o nada antes del final, es una excepción que conviene cuestionar.

¿Está incluido el mantenimiento? Rara vez en el precio de la reconstrucción. El mantenimiento (actualizaciones, seguridad, copias de seguridad) es objeto de una suscripción aparte. Pida el importe ya en el presupuesto: un sitio sin mantenimiento envejece deprisa.

¿Quién redacta el contenido? Hay que aclararlo antes de firmar. El contenido puede aportarlo usted, redactarlo el proveedor o repartirse. Es una línea presupuestaria que cambia el precio, y el punto que más a menudo retrasa los proyectos.

¿Garantizan la primera posición en Google? No. Nadie puede garantizarla en serio, y cualquier promesa de ese tipo es una señal de alarma. Una reconstrucción bien hecha mejora sus cimientos de posicionamiento. La clasificación depende de Google y de la competencia, no de una garantía comercial.

Las tres preguntas que hacerse antes de pedir un presupuesto

Antes de mirar ningún precio, responda a tres preguntas.

  1. ¿Qué debe conseguir el sitio que el actual no consigue?
  2. ¿En qué pantalla precisa pierde hoy a sus visitantes?
  3. ¿Qué resultado de negocio justifica la inversión, y en qué plazo?

El precio justo es el que se refiere a un resultado, no a un catálogo de funcionalidades. Un entregable no es un resultado.

Para empezar, miramos juntos su sitio y su objetivo durante un encuadre, y le decimos con franqueza si hace falta una reconstrucción completa o un simple arreglo.

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